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Osteopatía o quiropraxia: en qué se diferencian y cuándo elegir cada una

Las dos trabajan con las manos y comparten algunas técnicas. Lo que cambia es dónde ponen la mirada y qué buscan devolverle al cuerpo.

Adaptado de los escritos de Jaime Valenzuela C. · · 4 min de lectura

Lo que tienen en común

Las dos son terapias manuales: trabajan con las manos, sin fármacos ni agujas, y las dos nacieron en Estados Unidos. La Organización Mundial de la Salud las describe como disciplinas distintas, aunque comparten algunas técnicas.

En Chile, ninguna de las dos es una profesión de salud regulada. Por eso vale la pena preguntar dónde se formó quien lo va a atender. Jaime Valenzuela estudió osteopatía en Madrid, en el Centro GAIA, y obtuvo su diploma en 1992.

Buena parte de lo que se ha investigado sobre terapia manual incluye por igual a osteópatas y quiroprácticos. El motivo de consulta mejor estudiado es el dolor lumbar, la zona que aparece resaltada en la columna de esta página.

Cómo mira el cuerpo la quiropraxia

La quiropraxia pone el centro en la columna. En su blog, Jaime Valenzuela resume así su idea de base: cuando una articulación de la columna pierde su posición, se altera el funcionamiento del sistema nervioso. Por eso su trabajo se concentra en las vértebras.

En su libro lo explica con una imagen precisa: en su planteamiento clásico, la quiropraxia busca devolver a su posición una vértebra desplazada. Para eso usa maniobras precisas sobre esa articulación, que suelen llamarse ajustes.

Como en todo oficio, cada profesional tiene además su propia manera de trabajar.

Cómo mira el cuerpo la osteopatía

La osteopatía parte de otra pregunta. Según el mismo pasaje del libro, no busca devolver un hueso a su lugar, sino que la articulación recupere su movilidad en los movimientos pequeños que hace al moverse y que no se ven a simple vista.

Además, no se queda en la columna. En el mismo artículo de su blog, Jaime Valenzuela explica que la osteopatía evalúa a la persona completa y, si hace falta, trabaja desde los pies hasta la cabeza. Su libro pide revisar siempre los pies, porque ahí empiezan las cadenas de músculos que sostienen el cuerpo.

Para eso usa más de una técnica: movilizaciones de las articulaciones, trabajo sobre músculos y fascias, y contactos muy suaves. No todas las sesiones incluyen maniobras con impulso. En ese artículo dejó escrita la idea que ordena su trabajo:

El ser es un todo, no una parte.

Las diferencias, en simple

  • Dónde mira. La quiropraxia, sobre todo en la columna. La osteopatía, en el cuerpo completo.
  • Qué busca. La quiropraxia, en su planteamiento clásico, devolver una vértebra a su posición. La osteopatía, que la articulación recupere su movimiento.
  • Con qué trabaja. La quiropraxia, sobre todo con ajustes. La osteopatía suma técnicas sobre músculos y fascias, y otras muy suaves.
  • Qué comparten. Las dos trabajan con las manos, empiezan por evaluar y pueden usar maniobras con impulso.

Ninguna ha demostrado ser superior a la otra. Son dos maneras de mirar el mismo cuerpo.

Con cualquiera de las dos, una maniobra con impulso puede venir con un sonido. No es un hueso que vuelve a su lugar: es gas que se forma dentro de la articulación cuando sus superficies se separan. Por sí solo, no indica que la maniobra haya funcionado.

Cuándo elegir cada una

Más que una regla, hay algunas preguntas que ayudan a decidir.

  • Si el dolor está en un punto de la columna y ya le fue bien con un quiropráctico, no hay razón para cambiar.
  • Si el dolor cambia de lugar, se repite en distintas zonas o sospecha que influye su forma de pararse o de caminar, una evaluación del cuerpo completo puede ordenar el panorama.
  • Si no le acomodan las maniobras con impulso, o tiene osteoporosis, toma anticoagulantes o tiene una hernia discal, busque a alguien que trabaje con técnicas suaves y pregúntele antes qué va a hacer.
  • Si le van a trabajar el cuello con impulso, pida que le expliquen antes la maniobra y sus riesgos. Eso vale para cualquier profesional.

En cualquier caso, cuente lo que le ha dicho su médico y los medicamentos que toma. Eso define qué técnicas se pueden usar.

Cuándo se combinan

No son excluyentes. Jaime Valenzuela ha escrito sobre técnicas que nacieron justo en la frontera entre las dos, como las cuñas de Bertram Dejarnette, que fue osteópata y quiropráctico a la vez.

En su libro también defiende el trabajo en equipo. Frente a lesiones que se repiten, como la pubalgia del futbolista, propone sumar a osteópatas, traumatólogos, masoterapeutas y kinesiólogos.

Si se atiende con más de un profesional, cuénteselo a cada uno. Así saben qué se trabajó y se evita repetir maniobras sobre la misma zona. Y a las dos les conviene sumar el ejercicio que guía un kinesiólogo: en el dolor lumbar, la terapia manual funciona mejor acompañada de ejercicio.

Cuándo ir primero al médico

Consulte primero a su médico si:

  • El dolor empezó tras una caída o un golpe fuerte, sobre todo si tiene osteoporosis o usa corticoides hace tiempo.
  • Tiene fiebre, bajó de peso sin causa, tiene antecedente de cáncer o el dolor no cede de noche.
  • Nota pérdida de fuerza o de sensibilidad en un brazo o en una pierna.

Vaya a urgencias de inmediato si tiene dificultad para orinar o pierde sensibilidad en la entrepierna, o si aparece un dolor de cuello o de cabeza súbito e inusual con mareo, visión doble o dificultad para hablar.

Si nada de eso ocurre y quiere entender qué está detrás de su dolor, una evaluación que mire el cuerpo completo es un buen punto de partida.

Este artículo es informativo y no reemplaza la evaluación de un médico. Si tiene dudas sobre su salud, consulte primero con él.

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