Ciática y falsa ciática: el dolor que baja por la pierna
No todo dolor que baja por la pierna nace en la columna. A veces el nervio se irrita más abajo, en la pelvis, bajo un músculo profundo del glúteo llamado piramidal.
Adaptado de los escritos de Jaime Valenzuela C. · · 5 min de lectura
Cómo se siente una ciática y de dónde viene
El nervio ciático es el más largo del cuerpo. Nace en la parte baja de la columna, pasa bajo los músculos del glúteo y baja por detrás del muslo. Sus ramas llegan hasta el pie.
Cuando algo lo irrita, el dolor sigue ese camino. Suele partir en la zona lumbar o en el glúteo y bajar por una sola pierna, a veces con hormigueo.
La forma del dolor orienta sobre el tejido que lo produce, aunque por sí sola no basta:
- El dolor de nervio es quemante, eléctrico, agudo, como pinchazos de alfiler.
- El dolor de músculo se siente como calambre o apretón, y aumenta cuando el músculo trabaja.
- El dolor de ligamento es profundo y sordo, parecido a un dolor de muela.
La causa más conocida está en la columna: un disco entre las últimas vértebras lumbares que presiona o irrita una raíz del nervio. Esa es la ciática verdadera, también llamada lumbociática.
La falsa ciática y el músculo piramidal
En la pelvis hay un músculo pequeño y profundo, el piramidal o piriforme. Va desde el sacro hasta el fémur y gira la cadera hacia afuera. El nervio ciático pasa justo por debajo.
Cuando ese músculo se contractura puede atrapar al nervio. El resultado se parece mucho a una ciática aunque el disco esté sano. Se le llama falsa ciática, seudociática o síndrome del piramidal. Pasar muchas horas sentado puede favorecerlo, porque los músculos de la cadera tienden a acortarse y los glúteos a debilitarse.
La articulación sacroilíaca, que une la base de la columna con la pelvis, también puede enviar dolor a la pierna. Suele ser de un solo lado y por lo general no pasa de la rodilla. No suele traer pérdida de fuerza, como sí puede ocurrir con una hernia.
Los síntomas se parecen y ningún examen confirma por sí solo el síndrome del piramidal. Por eso importa la exploración. En el libro «Técnicas y manualidades de la masoterapia clínica» queda escrito así:
En la exploración física, será conveniente realizar una buena observación a fin de no caer en errores de evaluación.
Qué mira un osteópata en la evaluación
La zona que duele no siempre es el origen: un dolor en la pantorrilla puede venir del glúteo, y uno del glúteo, de la columna lumbar.
Primero se conversa: cuándo empezó, qué lo agrava, cómo trabaja y cómo duerme. Después se observa el cuerpo completo.
- La postura de pie y la altura de ambos lados de la pelvis.
- El largo aparente de las piernas. Un piramidal acortado puede dar la impresión de una pierna más corta.
- La posición del pie. Si uno apunta más hacia afuera, puede orientar hacia el piramidal.
- La marcha: si los pasos son parejos y cómo se reparte el peso.
- La elevación de la pierna estirada. En la ciática que viene del disco suele reproducir el dolor; en la falsa ciática muchas veces no, o lo hace de otra manera.
- La presión sobre el piramidal y la articulación sacroilíaca, para ver si reproduce su dolor.
También se revisan las últimas vértebras lumbares y el sacro, piezas clave en estos cuadros, además del psoas y los isquiotibiales, protagonistas de la mecánica de la pelvis.
Esta evaluación orienta, pero no reemplaza los exámenes ni la opinión de un médico. Si aparece pérdida de fuerza o de sensibilidad, corresponde derivar antes de tratar.
Qué puede hacer usted en su casa
Son medidas generales, para cuando no hay ninguna de las señales de alarma descritas al final.
- Manténgase en movimiento dentro de lo que el dolor permita. Las caminatas cortas y frecuentes suelen ayudar más que el reposo en cama.
- Si trabaja sentado, levántese cada media hora y camine un par de minutos. No se siente sobre la billetera.
- Puede aplicar calor suave en el glúteo o en la zona lumbar por 15 a 20 minutos, con un paño de por medio y nunca sobre piel adormecida.
- Pruebe dormir sobre el lado que no duele, con un cojín entre las rodillas, para que la zona lumbar gire menos.
- Si un estiramiento aumenta el dolor que baja por la pierna, suspéndalo.
Qué puede aportar la osteopatía y qué no
En una falsa ciática, el trabajo manual busca soltar el piramidal y los glúteos y mejorar el movimiento de la pelvis y la zona lumbar. Se complementa con ejercicios simples y cambios en la forma de sentarse. Algunas personas notan alivio y caminan con más soltura; cada cuerpo responde distinto.
La evidencia sobre terapia manual en ciática y hernia discal es limitada: los estudios son pocos y pequeños. Para el dolor lumbar el respaldo es mayor, sobre todo cuando se suma ejercicio.
La osteopatía no achica una hernia ni reemplaza al médico. Muchas hernias tratadas sin cirugía se ven más pequeñas en las imágenes con el tiempo, y eso no depende de la terapia manual. En hernias sin compromiso neurológico se evitan las manipulaciones con impulso en esa zona y se usan técnicas suaves.
No suspenda los tratamientos que le indicó su médico. Si después de pocas sesiones no hay cambios, se replantea el plan o se deriva. Tras una sesión puede sentir cansancio o una molestia leve por uno o dos días.
Cuándo ir primero al médico o a urgencias
Vaya a urgencias el mismo día si el dolor viene con alguna de estas señales:
- Pérdida de sensibilidad en los genitales, en la zona anal o entre las piernas.
- Dificultad para orinar, o cambios en el control de la orina o de las deposiciones.
- Dolor que baja por las dos piernas, o una pierna o un pie que pierde fuerza día a día.
Pida hora con su médico antes de cualquier terapia manual en estos casos:
- El dolor empezó después de una caída o de un golpe fuerte, sobre todo si tiene osteoporosis o usa corticoides hace tiempo.
- Tiene fiebre o ha bajado de peso sin causa.
- Tiene antecedente de cáncer.
- El dolor de noche no cede con ningún cambio de posición.
Si nada de esto le ocurre, una evaluación ayuda a orientar si el origen parece estar en la columna o en la pelvis. Si el dolor es muy intenso o pasan las semanas sin mejoría, consulte a su médico de todas formas.
Este artículo es informativo y no reemplaza la evaluación de un médico. Si tiene dudas sobre su salud, consulte primero con él.