Saltar al contenido
Jaime ValenzuelaOsteópata
Reservar

Blog

Escoliosis en adolescentes y adultos: qué puede hacer

La escoliosis es una desviación de la columna en tres dimensiones. Aquí verá cómo se reconoce y qué puede aportar la osteopatía, siempre junto al control médico.

Adaptado de los escritos de Jaime Valenzuela C. · · 5 min de lectura

Qué es la escoliosis y cómo se nota

La escoliosis es una desviación de la columna hacia un lado. Las vértebras también giran sobre sí mismas, por eso se habla de una desviación en tres dimensiones. Puede tener forma de C, con una sola curva, o de S, cuando el cuerpo compensa con una segunda curva hacia el lado contrario.

En la actitud escoliótica la columna se ve desviada, pero la curva desaparece cuando la persona se inclina hacia adelante o se acuesta. En la escoliosis estructurada la curva se mantiene en cualquier posición. Distinguir una de otra le corresponde al médico, con el examen físico y una radiografía.

En los adolescentes la forma más frecuente es la idiopática, es decir, sin causa conocida. Aparece durante el crecimiento, es más habitual en las niñas y muchas veces no duele. Los padres la notan por un hombro más alto o un omóplato que sobresale. En los adultos puede sentirse como cansancio de espalda y dolor muscular a un lado.

En su libro, Jaime Valenzuela describe que los músculos del lado hundido de la curva (el cóncavo) se encuentran acortados y en tensión. Los del lado contrario suelen estar más flojos.

Lo que mira un osteópata: el cuerpo completo

La evaluación osteopática revisa cómo se mueve el cuerpo entero y no solo la zona que molesta. Jaime Valenzuela comienza por observar la postura de pie y la forma de caminar, y vuelve a mirar la marcha al terminar la sesión. En un adolescente con una escoliosis en S busca señales que, según describe, pueden presentarse juntas: músculos de atrás del muslo (isquiotibiales) acortados, curva lumbar muy marcada, espalda alta encorvada, pie plano y rodillas hacia adentro.

En su experiencia, el desequilibrio muchas veces empieza abajo. Un arco del pie caído cambia el apoyo y la columna compensa más arriba. Por eso, antes de trabajar sobre la espalda, revisa si está acortado el psoas, un músculo profundo que une la zona lumbar con la cadera. Luego sigue con la planta del pie y la pierna. Ese orden es su forma de trabajar y no significa que el pie sea la causa de la escoliosis.

En sus escritos describe las dos últimas vértebras dorsales como el pivote de los giros del tronco, y por eso les da importancia en la escoliosis. Otra prueba simple es pedirle a la persona que se incline hacia adelante. Si un lado de la espalda queda más alto que el otro, es una señal que conviene mostrar al médico.

Para mí cada caso es un mundo aparte.

A quienes atiende les repite que, sin su cooperación, el trabajo manual sirve de poco. Por eso le pregunta al adolescente desde el inicio si viene por decisión propia o porque lo trajeron.

Qué puede hacer usted en su casa

Estas medidas no cambian la curva. Pueden ayudar a que la espalda trabaje con menos tensión.

  • Muévase todos los días. Caminar y nadar son buenas opciones. En sus escritos, Jaime Valenzuela sugiere el estilo espalda, porque lo considera un ejercicio simétrico que exige poca rotación y presión a la columna.
  • Cambie de posición con frecuencia. Para él, la postura no es una actitud corporal rígida, sino libre de fijaciones. Si pasa horas sentado, levántese cada 30 o 40 minutos.
  • Ponga la pantalla del computador a la altura de los ojos y suba el celular en vez de bajar la cabeza.
  • Haga con constancia los ejercicios que le haya indicado su médico o su kinesiólogo. Si usa corsé, respete las horas que le indicaron.

Si usted es madre o padre, observe cómo camina su hijo y cómo gasta los zapatos. Un desgaste marcado por los bordes puede indicar un pie plano, y conviene mostrárselo al pediatra. Enséñele también a cargar bien el peso de la mochila.

Lo que la osteopatía puede aportar y lo que no

La osteopatía no cambia la curva de la escoliosis ni reemplaza el control del traumatólogo. Las revisiones de estudios sobre terapia manual y escoliosis concluyen que la evidencia es insuficiente para afirmar que modifique la curva. La curva se mide en grados sobre una radiografía. El libro de Jaime Valenzuela recoge esta escala: leve bajo los 25 o 30 grados, mediana hasta los 50 y grave por sobre esa cifra. Decidir si se controla, se indica un corsé o se plantea una cirugía le corresponde al médico.

Lo que sí puede hacer es ayudar a aliviar las molestias musculares que acompañan a la curva. Con técnicas manuales sobre los músculos acortados, como el psoas o los isquiotibiales, se busca que el cuerpo se mueva con más soltura. Algunas personas sienten menos tensión después de unas sesiones. Otras notan poco cambio, y en ese caso se replantea el trabajo o se deriva. Tras la sesión puede sentir cansancio o una molestia leve por uno o dos días.

A los adolescentes se les atiende con sus padres presentes y como complemento del control médico, nunca en su lugar. Con osteoporosis o anticoagulantes no se hacen manipulaciones con impulso, y tampoco sobre una columna operada y fijada. Puede que otras técnicas tampoco correspondan. Avise siempre de sus enfermedades y operaciones, y de los medicamentos que usa.

Cuándo ir primero al médico o a urgencias

  • Si su hijo está en edad de crecimiento y usted le nota la espalda desigual. Vaya primero al pediatra o al traumatólogo, porque la curva puede avanzar mientras crece.
  • Si la curva aumenta en poco tiempo o aparece con dolor intenso, sobre todo de noche y sin alivio con el reposo.
  • Si pierde fuerza en las piernas, siente adormecida la zona genital o anal, le cuesta orinar o pierde el control de la orina o de las deposiciones. Es una urgencia del mismo día.
  • Si tiene fiebre, baja de peso sin explicación o antecedente de cáncer.
  • Si el dolor empezó después de una caída o un golpe fuerte, sobre todo si tiene osteoporosis o usa corticoides hace tiempo.
  • Si siente falta de aire o dolor en el pecho. Vaya a urgencias.

Si su escoliosis ya está controlada por un médico y la espalda le sigue molestando, una evaluación permite revisar cómo se mueve su cuerpo y si el trabajo manual puede aportarle algo.

Este artículo es informativo y no reemplaza la evaluación de un médico. Si tiene dudas sobre su salud, consulte primero con él.

WhatsApp